Fisioterapia en la tercera edad02/07/2019

El ejercicio físico durante la tercera edad es muy recomendable para mantener una buena calidad de vida. La realización de deporte y de rehabilitación, después de sufrir algún tipo de enfermedad, conlleva unos beneficios altos para la salud de la persona. Por este motivo el papel de los fisioterapeutas es fundamental para poder adaptar el ejercicio físico a las capacidades de cada paciente.

Una de las principales funciones de la fisioterapia en tercera edad es la de mantener un grado de movilidad e independencia que nos permita sentirnos bien y capaces en el ambiente en el que nos desenvolvemos.

Es precisamente por esta razón por lo que es tan importante que los adultos mayores siempre tengan opciones de contar con este tipo de tratamientos, la fisioterapia no ha de ser solo una terapia reparadora y es precisamente en el campo de la tercera edad donde la fisioterapia puede extender más su acción y probar sus extraordinarios beneficios para la salud en el sentido más amplio de la palabra.

Los tratamientos de fisioterapia pueden aplicarse tanto para ayudar a mejorar la salud del anciano, después de haber sufrido una enfermedad o una operación, o para aliviar los dolores cuando se está a mitad de algún tratamiento. Pero también es recomendable el tratamiento de los fisioterapeutas, para prevenir dolencias y para mejorar los problemas propios de la edad y de esta forma aumentar la calidad de vida.

De esta manera, la fisioterapia en tercera edad interviene con técnicas eficaces para tratar deficiencias motrices, programar ejercicio físico adaptado, fortalecer la fuerza muscular, mejorar la resistencia y el equilibrio, valorar la postura y siempre orientados a devolver la confianza en sus capacidades a nuestros mayores.


¿El calor de verano empeora los síntomas del dolor crónico?28/06/2019

Hay una serie de trastornos de dolor crónico que se ve influido por las altas temperatura, y aunque los expertos no siempre pueden explicar el «por qué» detrás de esta influencia, el hecho es que se ha convertido en algo común y que no se puede ignorar.

Echemos un vistazo a algunos trastornos de dolor crónico y cómo pueden ser influenciados por las altas temperaturas del verano y lo que puede hacer para librarse del calor.

Trastornos crónicos del dolor y el calor

Artritis

Es común que las personas con osteoartritis o artritis inflamatoria (por ejemplo, la artritis reumatoide) vinculen el clima con su dolor. Mientras que la mayoría de la gente apunta a la humedad, lluvia y / o clima frío, como un factor que empeora su dolor en las articulaciones, mientras que otras personas notan que su dolor en las articulaciones empeora con el clima caliente.

Por ejemplo, en un estudio de personas mayores con osteoartritis, casi el 5% informó que el clima caliente influyó en el dolor de sus articulaciones. Los expertos sugieren que cuando se trata del clima y del dolor en las articulaciones, los cambios de temperatura y la humedad influyen en cómo los tejidos (por ejemplo, tendones y ligamentos) dentro de una articulación se expanden y contraen, lo que puede provocar dolor.

Esclerosis múltiple

Aunque no se reconocía como un síntoma en la esclerosis múltiple (EM), ahora se cree que el dolor juega un papel importante en esta enfermedad neurológica crónica. De hecho, la investigación sugiere que aproximadamente el 70 al 80% de las personas con EM progresiva y el 50% de las personas con EM recurrente-remitente experimentan dolor.

Los tipos de dolor incluyen el signo de Lhermitte, dolor neuropático en los brazos y / o las piernas, dolor de espalda, espasmos musculares y neuralgia del trigémino.

¿Cómo influye el calor en el dolor en la EM? Cualquier factor que eleve la temperatura del cuerpo, incluyendo un día caluroso de verano, puede empeorar los síntomas de la EM. De hecho, esto es tan común que los expertos incluso tienen un nombre para él, llamado el fenómeno Uhthoff. La buena noticia es que una vez que una persona se enfría, los síntomas desaparecen.

Fibromialgia

En un estudio de internet de gran tamaño, el 80% de los encuestados con fibromialgia informó cambios con el clima como un factor que empeoró sus síntomas, aunque los cambios climáticos específicos no fueron descritos.

La National Fibromyalgia Association (Asociación Nacional de Fibromialgia) apoya aún más el vínculo entre el clima y el dolor relacionado con la fibromialgia, aunque afirman que el dolor generalmente empeora por el clima frío y húmedo. Por lo tanto, al igual que otras condiciones reumatológicas, el clima frío y húmedo parece ser más culpable que l clima caliente y seco, aunque los días de verano también pueden ser bastante húmedos, dependiendo de dónde viva.

En general, se ha informado de que muchas personas con fibromialgia tienen «sensibilidad a la temperatura» o un empeoramiento de sus síntomas (por ejemplo, dolor muscular o fatiga) con cualquier fluctuación extrema de la temperatura, ya sea caliente o fría.

Dolores de cabeza y migrañas

Los cambios de temperatura son citados comúnmente como desencadenantes de los ataques de migraña y cefaleas de tipo tensión. Incluso más que simples fluctuaciones de temperatura, el calor de un día de verano puede conducir a la deshidratación, que puede desencadenar un dolor de cabeza o ataque de migraña.

¿Cómo saber si es realmente la temperatura, o es su estado de ánimo?

Algunos expertos creen que el clima caliente o frío puede influir en el estado de ánimo de una persona y, en consecuencia, esto puede influir en cómo esa persona percibe el dolor.

Por el contrario, en el estudio mencionado anteriormente sobre la osteoartritis, incluso después de controlar factores como la ansiedad y la depresión, las personas que se describieron como sensibles al clima todavía experimentaban más dolor en las articulaciones que las personas que no eran sensibles al clima.

Esto sugiere que los problemas de humor no explican completamente el vínculo entre el dolor de las articulaciones y la sensibilidad meteorológica.

Sin embargo, tiene sentido que un cambio de temperatura puede afectar la salud emocional de una persona, lo que puede afectar la forma en que perciben o interpretan el dolor.

El panorama general aquí es que se reporta muy comúnmente el dolor como para descartar la influencia de los cambios de temperatura en el dolor. Por lo tanto, mientras que la causa de su dolor sea real y no algo que se encuentre en su cabeza, su bienestar emocional probablemente desempeña un papel, aunque puede ser pequeño.

Consejos para librarse del calor

Para evitar que el calor agrave su dolor subyacente, aquí hay algunos consejos para mantenerse fresco:

  • Manténgase hidratado (a): Beba mucha agua y limite la ingesta de alcohol y cafeína.
  • Manténgase a la sombra cuando haya sol o en interiores con un aire acondicionado o ventilador.
  • Use ropa ligera y transpirable y use un sombrero y gafas de sol cuando esté afuera.
  • Lleve una botella de agua con usted o un mini-ventilador para mantenerse fresco.
  • Aplique una toallita fría en el cuello o deje correr agua fría sobre las muñecas para enfriarse rápidamente.

 


Nuevo hueso en la base del cráneo por uso excesivo de smartphones24/06/2019

David Shahar, científico y médico clínico de la Universidad de Sunshine Coast de Australia le dijo a la BBC que en la última década ha visto el nacimiento de dicha protuberancia en los pacientes.

Tras encontrar este tipo de anomalías, en 2016 se llevó a cabo un estudio que fue publicado en la revista Journal of Anatomy, donde se analizó a 218 personas de entre 18 y 30 años de edad.

De las cuales el el 41 % de ellas tenían estos “cuernos” en la cabeza de más de 10 milímetros y mientras que al 10% de los pacientes les creció una protuberancia de más de 20 milímetros.

En el año 2018, Shahar publicó otro estudio en la revista Nature, donde se determinó la edad de las personas que contaban con ese tipo de formaciones. 

En este estudio participaron 1,200 individuos de entre 18 y 86 años, y el análisis concluyó que era notablemente más probable encontrar estos “cuernos” en los participantes de entre 18 y 30 años.

¿Por qué aparecen estos cuernos?

Según el investigador, la culpa es de los smartphones y el uso excesivo que tienen en nuestra vida diaria. 

El motivo es porque cuando inclinamos la cabeza para ver la pantalla del smartphone los músculos del cuello se tensan para sostener la cabeza, cuyo peso aproximado es de 4.5 kilogramos.

Es justamente en donde nacen estos “cuernos” el lugar donde se ejerce una mayor presión muscular cuando inclinamos la cabeza, razón por la cual el cuerpo crea un nuevo “hueso” que permita repartir mejor el peso de la cabeza a otras áreas del cuerpo.

En el lugar donde aparece este pico se concentra una gran presión muscular, y los especialistas creen que el cuerpo trata de adaptarse para aliviar esta presión creando nuevos huesos que ayuden a repartir el peso de la cabeza por una superficie mayor.


Que comer y que evitar para nuestros dolores de espalda y cuello19/06/2019

Consumir alimentos anti-inflamatorios

La inflamación alimentaria es una de las principales causas de dolor de espalda. La inflamación está completamente relacionada con la ingesta de alimentos. Si su dieta consiste en alimentos que aumentan la inflamación, entonces aumentarán sus posibilidades de padecer dolor de espalda. Sin embargo, hay muchos alimentos que realmente pueden reducir la inflamación y proporcionarle alivio del dolor de espalda. Si le pregunta a un traumatólogo sobre la columna vertebral, llegará a saber que si el dolor de espalda no está controlado, la inflamación no sólo causará dolor en la parte inferior de la espalda, sino que también creará otros problemas en el cuerpo. Así que una dieta sana y nutritiva para combatirlo es extremadamente importante.

Aquí aparece una lista de alimentos anti-inflamatorios que puede incluir en su dieta diaria para evitar el dolor de espalda.

Verduras como zanahorias, remolachas, boniatos, cebolla y brócoli.

Frutas del bosque como las cerezas, la granada, la sandía y las uvas.

Hierbas y especias como orégano, albahaca, canela, jengibre, ajo, comino, romero, orégano y no olvidar la cúrcuma, una especia con múltiples beneficios que puede ayudarte a prevenir varias enfermedades.

Semillas de Lino y Chia

Pescado azul como el salmón, el atún, el arenque, la sardina, la trucha, el bacalao negro y la caballa que son fuentes ricas de Omega 3.

Los tés de hierbas como té verde, té azul y té blanco son beneficiosos para el dolor de espalda.

Las aceitunas y el aceite de oliva también tienen propiedades curativas.

Alimentos ricos en proteínas magras como el pavo, pollo, chocolate negro y alubias también deben ser parte de su dieta.

Alimentos ricos en calcio como productos lácteos, leche, yogur bajo en grasa y queso Cottage bajo en grasa.

Al incluir estos vegetales, frutas y hierbas, junto con los tés y las proteínas, experimentará una inmensa reducción en la inflamación en el cartílago de la columna vertebral. Estos alimentos son ideales para el alivio de la rigidez y el dolor de espalda. El consumo de verduras y otros alimentos con propiedades curativas también poseen beneficios para su salud en general. El calcio es extremadamente importante para los huesos. A medida que envejece, el riesgo de artritis y osteoporosis también aumenta. El consumo de alimentos ricos en calcio le impide estas enfermedades dolorosas. Además, recuerde utilizar aceites mono insaturados como aceite de canola o aceite de oliva para cocinar sus comidas.

Con la consulta de un buen traumatólogo, también puede incluir a su dieta diaria, aguacates y nueces para poder aliviar el dolor de espalda. Además, también puedes consumir diferentes tipos de nueces como de pacana o de Brasil y almendras, ya que son eficaces para aliviar el dolor.

 

Alimentos que debes evitar:

Hay ciertos alimentos que necesitas evitar si deseas mantener una espalda y cuello saludables. Tendemos a ser descuidados con la espalda en nuestra rutina diaria y todo el estrés acumulado se representa en la columna vertebral. Para evitar una solución extrema como la cirugía, es mejor e incluso más fácil mantener un estilo de vida más saludable.

Aquí aparece una lista de alimentos que debes de eliminar de tu dieta, ya que son los principales culpables que causan la inflamación:

Cafeína y Alcohol

Alimentos procesados, alimentos rápidos y alimentos saturados. La pasta, el arroz, el pan blanco, las bebidas azucaradas y efervescentes, los alimentos fritos y los bocadillos se deben consumir muy raramente.

Alimentos con aceite parcialmente hidrogenados, como el cacahuete, frigoles de soja, maíz, semillas de algodón, semillas de sésamo, semilla de uva y aceites de cártamo y de girasol.

Alimentos envasados ​​con conservantes, como patatas fritas, galletas saladas y pasteles, los cuales no pueden caducarse por mucho tiempo.


Para aliviar el dolor ¿es mejor aplicar frío o calor?12/06/2019

El frío y el calor aplicados en una zona con dolor calman las molestias, por ello son dos de las terapias más comunes para aliviar los dolores musculares o de las articulaciones. Pero cuando recurras a estas terapias en casa, muchas veces no sabemos cuándo es adecuado aplicar una u otra.

SOLUCIONES

Cómo actuar bien en caso de esguince

La diferencia radica en si te has lesionado hace menos de 48 horas, o se trata de un dolor que padeces desde hace días.

SI EL DOLOR ES RECIENTE, APLICA FRÍO

En las primeras 48 horas desde que ha aparecido el dolor, debes poner hielo en la zona donde sientas la molestia. Con esta técnica, la crioterapia, lograrás un doble efecto: que los vasos sanguíneos se cierren y que descienda la temperatura local. Al reducir el aporte sanguíneo disminuyen también los agentes que producen la inflamación, y esto actúa aliviando progresivamente el dolor.

Al aplicar frío, reducimos la inflamación

Para tratar esguinces, torceduras, sobrecargas, fracturas, golpes, luxaciones o tendinitis opta por el frío. Es la primera medida en todas las lesiones porque disminuye la inflamación, calma el dolor, reduce la contractura muscular y favorece la recuperación.

Cómo usar la crioterapia

Aplícate sobre la zona afectada una almohadilla fría (cold-pack) que contiene un gel que se enfría previamente en el congelador y baja la temperatura local de la zona eficazmente.

También se comercializan bolsas de agua helada con el mismo efecto. El enfriamiento se consigue en unos 15 minutos y perdura un par de horas.

También puedes usar un cubito de hielo y masajear la zona.

La crioterapia está contraindicada en alérgicos al frío, problemas vasculares, diabetes, enfermedades cardiovasculares graves y enfermedades renales y viscerales.

SI TE DUELE HACE DÍAS: CALOR

La termoterapia se basa en que el calor dilata los vasos sanguíneos y facilita la circulación, aliviando el dolor. También contribuye a una recuperación de la movilidad muscular y articular.

Es adecuado para calmar inflamaciones producidas días atrás y mejorar la rigidez muscular, porque logra aumentar la elasticidad del tejido. Se utiliza a una temperatura de entre 34 y 36 grados.

El calor relaja los músculos y reduce molestias

Es decir, en el caso de que sufras alguna contractura, rigidez o dolor muscular, la mejor opción es aplicar calor, (siempre después de dejar pasar 48 horas tras la lesión) pues favorece el aporte de sangre y alivia la contractura. La termoterapia también es conveniente en caso de un malestar recurrente o dolores crónicos (como la artritis).

Cómo usar la termoterapia

Las esterillas proporcionan un calor seco que, al ser retirado, deja de tener efecto. Si por ejemplo, tienes molestias en el cuello, usar una manta eléctrica a media potencia y en periodos de tiempo cortos (5-10 min) varias veces al día, puede ser un gran alivio.

Para los problemas de espalda es más recomendable que apliques un calor húmedo. Utiliza una bolsa de agua o un paño caliente y cuando notes que se comienza a enfriar retíralo. Después, tapa la zona con una toalla para retener el calor.

También existen alternativas como los sacos de legumbres, que previamente se calientan en el microondas y van perdiendo el calor poco a poco.

Este tratamiento es muy efectivo, ya que el calor relaja los músculos, evitando así la causa del dolor, pero no es recomendable en caso de cardiopatía, apendicitis, inflamaciones agudas del aparato locomotor y en personas que tomen anticoagulantes.

LA MEJOR FORMA DE APLICARLO

Hace siglos que se utiliza el frío y el calor para mitigar el dolor, aunque no siempre han existido productos diseñados para este fin. Por ello, muchas veces se han utilizado enseres caseros. Trapos calientes, ollas con vapor o hielos envueltos en trapos han servido a lo largo de la historia para atender a estas necesidades.

Tanto si aplicas calor como frío, que no sea directamente sobre la piel

Sin embargo, si recurres en casa al frío o al calor con fines terapéuticos, debes tener en cuenta algunos consejos:

  • Nunca apliques calor sobre la piel a más de 58 grados, que es el límite de sensibilidad cutánea.
  • En cuanto al hielo, tampoco debes ponerlo directamente sobre la piel. Envuélvelo en una toalla o trapo para evitar el contacto directo, que puede "quemar" la pielpor el efecto abrasante del frío.
  • Y no te excedas en el tiempo: si notas falta de sensibilidad en la zona quita el hielo inmediatamente.


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