Calambres musculares en invierno09/01/2018

Los calambres musculares se presentan cuando un músculo se tensiona (contrae) sin intención de tensarlo y no se relaja. Los calambres pueden comprometer todo o parte de uno o más músculos

Con  el frío  se hacen frecuentes los calambres musculares. Son dolorosos, molestos y nos impiden seguir con la actividad que estemos haciendo en ese momento.

¿Por qué se producen?

Las causas más frecuentes de los calambres musculares son la falta de oxígeno en los músculos, la pérdida de líquidos y sales minerales después de una actividad física intensa, los movimientos forzados o la falta de calcio o potasio en la sangre.

Hay una tendencia a creer que debemos temer más a los calambres musculares en verano porque con el calor hay más riesgo de deshidratación, sin embargo, en invierno, el frío hace que los vasos sanguíneos estén más contraídos y la circulación de la sangre sea más limitada. Además, tenemos la sensación de tener que hidratarnos menos que cuando hace calor, y eso hace que bebamos menos agua.

Prevenir es la clave

El calentamiento va a ser más importante en los días de frío que en los calurosos. Calentar nos permite aumentar la temperatura corporal para que nuestro organismo funcione correctamente y esté listo para realizar un esfuerzo físico. En invierno, conseguir esa temperatura óptima es más difícil y requiere calentamientos más largos e intensos.

Hacer ejercicios de estiramiento antes y después de realizar una actividad física nos ayudará a evitar los calambres y los espasmos musculares

La alimentación también influye mucho en la presencia frecuente de calambres en los músculos.


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