Tres alimentos para tratar la artritis, según estudios científicos26/09/2019

Hoy la ciencia afirma el gran beneficio de los alimentos sobre las articulaciones y las enfermedades inmunes.
 


Naranja

La evidencia científica indica que los antioxidantes llamados carotenoides en la naranja, protegen contra el daño oxidativo, aquel que produce la inflamación de la artritis.

Dentro de las frutas cítricas, es la naranja la única fruta más importante y que muestra una relación inversa con la artritis reumatoide. 

Especialmente se observó que el aporte en la dieta de un carotenoide llamado beta criptoxantina presente en la naranja y que puede incluirse en la alimentación a partir de un vaso de jugo de naranja recién exprimido al día reduce la inflamación en la artritis reumatoide. 

En caso de que sufras de diabetes será mejor que consumas la naranja entera gracias a que conserva su fibra y evita el aumento del azúcar. 

Los antioxidantes presentes en la naranja captan los radicales libres, sustancias que dañan los tejidos e inhiben el daño oxidativo que estos pueden producir, evitando el desarrollo de la inflamación. 

Un contenido elevado de carotenoides en sangre como la beta criptoxantina y zeaxantina, beta caroteno que obtienes de la naranja se han relacionado inversamente con la concentración de la proteína C reactiva asociada con la inflamación en la artritis cuando se encuentra elevada. 

Los pacientes con artritis suelen contar con un agotamiento de antioxidantes lo cual se relaciona con la inflamación por lo cual su aporte en la dieta a partir de frutas y vegetales es necesario. 

Se observó que la obesidad está negativamente relacionada con la concentración de beta criptoxantina y se asocia con la proteína C reactiva, lo cual indica que un alto consumo de carotenoides también disminuye el riesgo de obesidad evitando las complicaciones de la obesidad como la inflamación y el aumento del dolor de la artritis. 

Podemos concluir que el consumo de alimentos con alto contenido en carotenoides y otros antioxidantes durante la enfermedad inflamatoria temprana de las articulaciones disminuye el riesgo de progresión de la enfermedad y el daño articular. 


Col

Las investigaciones indican que las verduras crucíferas que incluyen la col muestran una asociación inversa con la artritis. Un mayor consumo de col gracias a sus componentes activos disminuyen la inflamación en el cuerpo.

El col cuenta con vitaminas antioxidantes y fitoquímicos entre los que se destacan los isotiocianatos e índoles.

La reducción de la inflamación se evidencio al encontrarse concentraciones más bajas de factor de necrosis tumoral alfa e interleucina 1Beta e interleuquinas 6 entre mujeres con altos consumos natural de este vegetal como son las mujeres orientales. 

La disminución de estos indicadores se encontró en un 13% para el factor de necrosis tumoral, 18% para la interleucina 1Beta y 25% de interleuquina 6. Recordemos que estos indicadores se asocian con inflamación cuando se encuentran elevados. 

Se ha evidenciado también que la expresión de algunos genes puede fomentarse por los isotiocianatos lo cual permite regular las defensas frente a la inflamación y el estrés oxidativo. 

Seguramente te preguntes qué tipo y variedad de col elegir, en este sentido una investigación ha evaluado el contenido de antioxidantes según el color y variedad. El col rojo se identificó con el de mayor contenido de antioxidante, seguido por la col rizada, la china y la verde en ese orden. 

Sin embargo, en cuanto a la acción antiinflamatoria el col chino y verde se destacaron, estas variaciones de deben a que cada col cuenta con distintos tipos de fitoquímicos. Es decir que el col rojo tiene mayor poder de protección frente al daño articular y el col chino reduce la inflamación y en conjunto combaten la artritis. 

Es importante destacar que el contenido de isotiocianatos en el col, y especialmente en el col chino evaluado científicamente se reduce si se somete a temperaturas frías de almacenamiento como puede ser el refrigerador o a elevadas como la cocción, por lo cual se afecta su aporte nutritivo en antioxidantes y enzimas para curar la artritis. 

Estos mismos beneficios puede lograrse si se consumen otros vegetales crucíferos como el brócoli, repollitos de Bruselas y coliflor. 


Apio

Diversos estudios refuerzan las propiedades medicinales no solo en la artritis reumatoide, sino también en la artritis gotosa. El apio posee virtudes beneficiosas para reducir la inflamación, la sensibilidad y el dolor las cuales se deben a la presencia en su composición de un flavonoide llamado apigenina.



El apio es ligeramente sedativo y cuenta con efecto calmante sobre el sistema nervioso, lo cual resulta útil para disminuir la ansiedad, promover la relajación y mejorar el ánimo y el hábito nocturno del sueño dado que los trastornos del sueño suelen estar presentes en personas con artritis. 

Asimismo es un alimento que se destaca por su alcalinidad, que actúa colaborando a neutralizar los ácidos del cuerpo, lo que es importante si consideramos que para curar la artritis optimizar la digestión es fundamental para que tu cuerpo acepte los nutrientes que le aportas. 

Es frecuente y recomendado la utilización del apio como jugo que es fácilmente aceptable y utilizable por el cuerpo para aliviar la inflamación. 

El apio cuenta con cantidades ideales de hierro y magnesio, colaborando en el manejo de la anemia común en la artritis y aliviando los dolores gracias a las propiedades del magnesio en la relajación muscular y nerviosa. 

Aún más, el consumo de apio se ha comparado con el empleo de el metotrexato, un medicamento frecuentemente utilizado para la artritis reumatoide y se comprobó que su empleo puede lograr resultados similares al metotrexato sin los efectos secundarios indeseables de este fármaco.

Las personas con artritis deben evitar los alimentos que causan alergias, intolerancia o sensibilidades. 

Estas condiciones varían de persona a persona, por lo tanto si presentas un malestar después de consumir alguno de estos tres alimentos suspende su consumo 

Sigue el consejo de las especialistas de nutrición y utiliza estos tres alimentos que contienen propiedades medicinales para aliviar la artritis, científica y experimentalmente comprobadas. 


Trastornos de la salud más frecuentes en otoño24/09/2019

Otoño es una estación de cambios importantes en nuestro entorno: las temperaturas bajan, la humedad aumenta en el ambiente, la presión atmosférica disminuye y el día cada vez se hace más corto. Además, la naturaleza languidece a nuestro alrededor con colores pardos y anaranjados mientras que el cielo se muestra cada vez menos azul. 

Todos estoy cambio acaban repercutiendo tanto en nuestro estado de ánimo como en nuestro sistema inmunitario y nuestro metabolismo, lo que puede dar lugar a una serie de trastornos que si bien no son claramente estacionales, sí son más frecuentes en esta época del año. Este artículo describe ocho de estos trastornos otoñales y explica cómo combatirlos.

1. Gripe y resfriados

Como ya hemos explicado en este artículo, la gripe y los resfriados aumentan a partir del otoño por la mayor resilencia de los virus en el aire frío, la bajada en la frecuencia de ventilación de las casas, aulas, etc. -que hace que se acumulen los gérmenes-, y la inmunodepresión que nos provoca la bajada de horas con luz solar y la exposición a cambios de temperatura bruscos.

La mejor forma de combatir la gripe y los resfriados es seguir ventilando las casas, especialmente si viven niños, lavar la ropa de cama con frecuencia, evitar los cambios bruscos de temperatura y procurar exponerse a la luz solar cada día, además de tener una dieta variada en vegetales y rica en proteínas y grasas, también de origen animal.

2. Neumonía

Como consecuencia de gripes mal curadas, que crean lesiones en el tracto respiratorio por culpa de la violencia de los estornudos, y también por la inmunodepresión debida a los días más cortos, la probabilidad de contraer infecciones pulmonares bacterianas aumenta. Lo mejor para prevenirlas es estar vigilante siempre a las expectoraciones de las personas enfermas de gripe por si aparecen amarillentas y verdosas, lo cual sería señal de infección bacteriana, mucho más preocupante que una gripe. 

 

3. Asma

El aire frío y húmedo irritan nuestras vías respiratorias y las personas propensas a problemas alérgicos pueden verse afectadas por periodos de asma. A ello hay que sumarle en ambientes muy cerrados y húmedos la presencia de ácaros del polvo, otro factor de irritación.

También en las zonas rurales, los abonados de los campos de cara al reposo invernal con compost son un frecuente detonador del asma. La mejor solución es tener la garganta permanentemente hidratada con caldos y bebidas calientes y no descartar las saunas de vapor. 

4. Dermatitis

De nuevo los ácaros del polvo son los responsables de problemas en la piel debido a su proliferación en ambientes húmedos, calientes por calefacciones y poco ventilados. Sobre todo en las habitaciones y más cuando hay alfombras y moquetas, pueden crear dermatitis -que se pueden complicar por infecciones bacterianas- a las personas alérgicas, especialmente si llegan a pijamas o sábanas. La solución es ventilar bien y pasar la aspiradora con frecuencia.

5. Enfermedades reumáticas

Las enfermedades reumáticas son un grupo muy alto de trastornos de dolor que afectan a las articulaciones de las personas cuando hay cambios de presión atmosférica, algo que ocurre con mucha más frecuencia en otoño. Las soluciones son complejas cuando existen, pero lo mejor es buscar junto a un médico sistemas sostenibles para calmar los dolores.

6. Astenia otoñal

Este es el único trastorno psico-físico descrito en el presente artículo. La astenia otoñal ha sido muy discutida como trastorno psicológico y su denominación como 'depresión otoñal' ya no se acepta. Sin embargo, en los últimos años se la ha situado más en el campo de las fatigas y melancolías de origen exógeno, provocadas por la disminución de las horas de luz solar y sus consecuencias en el aumento de producción de la hormona melanina. 

La melatonina, que se produce en mayor cantidad en las horas de oscuridad, es responsable, entre otras cosas, de que conciliemos el sueño. Pero mayores niveles plasmáticos de melatonina no afectan a todas las personas por igual, ya que mientras a unas la astenia les puede aumentar una depresión preexistente, para otras puede implicar un efecto sedante que les proporcione una mayor estabilidad emocional.

7. Úlcera péptica

La mayor parte de las úlceras pépticas o de estómago se producen por la infección de la bacteria Helicobacter pyroli y solo un 5% son dadas por el abuso de antiinflamatorios. Se desconoce por qué, pero el otoño es una época propicia a la actividad de esta bacteria y, además, por causa de resfriados y dolores musculares y articulares, se dispara el consumo de antiinflamatorios. Todo ello redunda en un repunte de los casos de úlcera.

8. Deficiencia de vitamina D

Si no se cuida la dieta pueden faltar todo tipo de vitaminas durante todo el año, pero especialmente en otoño repunta la avitaminosis por vitamina D, debido a que progresivamente nos vamos exponiendo menos al sol. La luz solar es la principal fuente de su producción, al propiciar los rayos solares sobre la piel la ruptura de una molécula de colesterol.

La falta de vitamina D puede derivar en problemas anímicos, inmunitarios, artríticos, etc. Es decir que puede aumentar el riesgo de padecer los otros trastornos antes descritos. La solución sin duda es comer alimentos que contengan colesterol -como grasa animales, aguacates, bananos, huevos, etc.- y tomar el sol al menos 20 minutos al día. 


Descubren un nuevo órgano del dolor17/09/2019

Las células nerviosas no serían las únicas responsables de procesar y distinguir el dolor. Habría otras células que colaborarían en ello.

Así lo asegura el profesor Patrik Ernfors, del Instituto Karolinska de Suecia, en su nuevo trabajo publicado en la revista Science: un órgano formado por una malla de largas protuberancias de células gliales ayudaría a distinguir y procesar el dolor. Se trata de células no-neuronales, aunque sí tienen una estrecha relación con el sistema nervioso central, como funciones de protección y nutrición, entre otras.

Este nuevo órgano, desconocido hasta el momento, controlaría la forma en la que sentimos el dolor, e incluso podría ser una nueva vía de tratamiento para el mismo en el futuro, dado que el uso de fármacos opioides como forma de tratamiento del dolor crónico se está convirtiendo en un nuevo problema en lugar de una solución.

Se sabe que la piel humana no solo informa sobre dolor, sino también diferencia los orígenes del dolor y la forma de sentirlo cuando envía mensajes al sistema nervioso. Es posible diferenciar el dolor de una quemadura, una contusión o un pinchazo con un objeto afilado. Todos estos dolores tienen células nerviosas asignadas capaces de discernir entre uno u otro tipo. Pero no se conocían todas.

Según Ernfors, las células gliantes tendrían algo que decir al respecto. Hasta ahora, se creía que la capa protectora creada por estas células, rodeando a los nervios sensoriales, terminaba en la capa externa de la piel. Sin embargo, Ernfors y sus colegas descubrieron que estas células extienden sus "tentáculos" hasta la superficie de la piel, pudiendo responder a presiones externas.

Para su estudio, Ernfors y sus colegas usaron estimulación optogenética para desencadenar respuestas de estas células en las almohadillas de los pies de los ratones. En dicha estimulación lo que se consigue son respuestas de células modificadas genéticamente a impulsos de luz.

En este caso, los ratones reaccionaron como su sufriesen dolor leve, retrayendo la piel y lamiendo el punto estimulado. Al bloquear la transmisión de señales hacia este órgano glial, se redujo la sensibilidad a la estimulación mecánica de la piel, pero no se produjo ningún efecto sobre la respuesta al frío por ejemplo, lo que confirmaría el papel de las células gliales frente a presiones externas sobre la piel.

Según Ernfors y sus colegas, este trabajo demostraría que la sensibilidad al dolor no depende exclusivamente de las células nerviosas de la piel, sino que habría algo más, como el caso de la malla de células gliales formando un órgano aún sin nombre. Por desgracia, aún no se puede confirmar que este órgano exista también en los humanos, aunque se sabe que todos los órganos sensoriales de los ratones también existen en los seres humanos, por lo que se sospecha que sí podrá detectarse en nuestra especie.

Actualmente las causas y las formas de transmitir el dolor en el ser humano son complejas y en gran parte desconocidas. Por ello, muchos analgésicos pueden provocar mejoras en determinados casos de dolor, pero también efectos adversos indeseados. Cuando se toman analgésicos en exceso, con el objetivo de paliar dicho dolor, las consecuencias pueden llegar a ser fatales, por lo que actualmente es primordial usar alguna alternativa terapéutica sin dichos efectos adversos.


¿Qué es la fisioterapia animal?09/09/2019

La fisioterapia animal se utiliza para ayudar a reducir el dolor, la hinchazón y la inflamación, y proporciona mejores condiciones para restaurar el movimiento, la función normal y construir fuerza y masa muscular.

El objetivo del fisioterapeuta es optimizar esas condiciones, de forma que el cuerpo pueda curar la lesión en un lapso de tiempo determinado.

¿En qué tratamientos se utiliza la fisioterapia animal?

La fisioterapia animal es una terapia complementaria que se lleva a cabo bajo supervisión veterinaria. Las áreas más comunes en las que se aplica este tipo tratamiento son:

Para mejorar el rendimiento y  el tratamiento de lesiones musculoesqueléticas que pueden llegar a presentarse en perros de competencia.

Para rehabilitación en animales que tienen algún tipo de padecimientos ortopédicos o neurológicos.

Para mejorar la calidad de vida en pacientes con enfermedades degenerativas, como la artritis, y ralentizar la degeneración y el tratamiento de los espasmos musculares.

La fisioterapia también es muy efectiva para:

Combatir el dolor en músculos o moretones.

Espasmos musculares.

Distensión muscular.

Tensión muscular.

Atrofia muscular.

Tendones y ligamentos de las patas y articulaciones rotas.

Lesión sacroilíaca.

La rotura del ligamento cruzado.

Optimizar la reparación después de la operación.

Ortopedia.

Optimizar la reparación de fracturas normales y no sindicalizados (que no han conseguido la curación del hueso).

Ayudar a aliviar el dolor en las articulaciones artríticas y enfermas y retrasar la degeneración.

Mejorar y mantener el rango de movimiento y el tono muscular.

En férulas.

Ayudar a la reparación de heridas para minimizar las cicatrices.

Gingivitis.

Espondilosis o artritis de la columna vertebral.

Embolismo fibrocartilaginoso.

Síndrome de Wobbler.

Mielopatía degenerativa.

Choque de la médula espinal o trauma.

Lesiones nerviosas.

Dolor de espalda.

¿Quiénes se encargan de llevar a cabo ese tipo de terapias?

Existen veterinarios especializados en terapia animal. Los profesionales emplean técnicas manuales y equipamiento fisioterapéutico para poner en práctica distintas formas de rehabilitación.

Los veterinarios fisioterapeutas son expertos en la movilización de las articulaciones. De esa forma se obtiene alivio del dolor y restauración normal de los patrones de movimiento.

Por otro lado, muchos animales requieren ejercicios específicos para completar su rehabilitación sobre todo después de la cirugía o problemas musculoesqueléticos crónicos.

Un fisioterapeuta veterinario es capaz de diseñar programas de ejercicios individuales para ayudar a cada animal a alcanzar su pleno potencial.

Los fisioterapeutas veterinarios también dan consejos sobre la adaptación al entorno que le ayudará al animal a realizar tareas con mayor facilidad. Esto puede ser especialmente útil para las mascotas de mayor edad o para aquellos que han tenido recientemente algún tipo de cirugía.

Las técnicas de tratamiento incluyen:

Compresa fría y de calor.

Masajes.

Movilizaciones conjuntas.

Estiramiento.

TENS (estimulación nerviosa eléctrica transcutánea).

TSE (transcutánea espinal electroanalgesia).

Ultrasonido.

Gama pasiva y activa de los ejercicios de movimiento.

Fortalecimiento.

Movimiento de reeducación.

Equilibrio, coordinación y reentrenamiento.

¿Cuándo se debe comenzar con el tratamiento?

La fisioterapia debe comenzar después de la lesión o cirugía. No hay necesidad de esperar hasta después de la eliminación de las suturas.

Se puede iniciar poco después de que tu mascota regrese a casa o, en algunos casos, puede ser proporcionada mientras la mascota todavía está en el hospital veterinario.

Cabe destacar que la fisioterapia también ayudará a reducir la hinchazón y la rigidez, reducir la atrofia muscular y disminuir la degeneración de otros tejidos como el cartílago, el hueso y el ligamento.

Todos los pacientes requieren derivación veterinaria antes de su primera cita de fisioterapia. De esa manera te aseguras de que tu mascota tiene un diagnóstico correcto, que se han realizado todas las pruebas e investigaciones relevantes y de que administre el tratamiento médico o quirúrgico que se requiere.

La primera visita incluirá la evaluación de la condición de tu mascota y el desarrollo de un plan de rehabilitación específica a sus necesidades. Finalmente, el número de sesiones será determinado por la condición.

 


¿Como afecta el Síndrome Post-vacacional nuestro cuerpo?05/09/2019

 

Primero que nada es importante conocer ¿Que es este síndrome? este termino se refiere a la ansiedad o presión emocional que debemos afrontar al re adaptarnos a las tareas laborales después de un período vacacional. No se puede considerar como una enfermedad sino como un proceso adaptativo a la vida laboral después de las vacaciones que, para algunas personas, puede resultar difícil.

No solo surgen cambio a nivel emocional,también nuestro cuerpo puede reaccionar negativamente ante estos cambios bruscos por lo que es importante detectarlos a tiempo y ponernos en manos de los especialistas,  algunos de los problemas que surgen al regresar a nuestras actividades son:

La acumulación de horas con la misma postura frente al ordenador hace que el cuello y la espalda se vuelvan rígidos y duelan

Presión intervertebral en la zona lumbar  afectando consecuentemente a dicha zona de la columna vertebral.

fatiga muscular de la nuca.

La inmovilización corporal puede provocar contracturas musculares. Dicho estatismo es más pronunciado cuanto más forzada sea la postura y cuanto menor sea el número de apoyos existentes que alivien la tensión muscular.

Problemas de muñeca y brazo provocados por la repetición de movimientos y las posturas artificiales a las que obliga el trabajo con el ordenador (a través del teclado y el ratón) suelen provocar una serie de trastornos traumáticos de orden acumulativo, entre los que destaca el síndrome del túnel carpiano.

Otras manifestaciones muy comunes son la tendinitis y la tenosinovitis.

El citado túnel carpiano  situado en la base de la muñeca, que es atravesado por diversas estructuras desde el brazo a la mano: entre ellas, los tendones y el nervio mediano encargado de transmitir los impulsos nerviosos a la mano y de regir algunos músculos de los dedos.

El síndrome se produce al inflamarse los tendones que pasan por dicho túnel, por lo que se comprimirán tanto el nervio mediano como los vasos sanguíneos que lo alimentan. Sus manifestaciones más comunes son las molestias, el entumecimiento y el hormigueo en manos (principalmente los tres primeros dedos y el pulgar), brazos y muñeca.

Ante estos síntomas es fundamental asistir a un especialista que  ayude a contribuir con el alivio de sus dolencias, en Fisiolife Plus contamos con excelentes profesionales universitarios a su servicio.



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