Prevención de lesiones de ligamentos19/02/2019

 

Hasta cierto punto, se puede realizar una preparación que trate de reducir el riesgo de lesión. Conocer el mecanismo de lesión ayuda a programar entrenamiento para evitarlo.

En el caso de la rodilla, son mecanismos típicos el giro de la rodilla con el pie fijo en el suelo. Suele ocurrir en cambios bruscos de dirección, en los que el cuerpo gira, y la rodilla, pero el pie permanece quieto.

También pueden ocurrir lesiones porque la rodilla se doble "hacia donde no debe". Los ligamentos estabilizan la rodilla. Si la amplitud del movimiento es demasiado amplia, esto puede dañar los ligamentos, y otras estructuras.

Evitar estos giros bruscos y gestos demasiado amplios reducirá lesiones, aunque no siempre podemos controlar estas situaciones. Por ello es necesario una preparación, a nivel muscular, de coordinación y de entrenamiento propioceptivo, para que el cuerpo, los músculos, las articulaciones, estén preparadas para responder a estos estímulos y mantenerse firmes.

La prevención consiste en una buena preparación

Recuperarse de una lesión, ya sea después de tratamiento quirúrgico o conservador (sin operación), no consiste simplemente en volver a caminar o hacer actividades cotidianas "más o menos sin dolor" y con cierta normalidad.

Para la vuelta a la actividad física, a deportes o entrenamientos exigentes, es necesario un programa específico de ejercicio para:

  • Potenciar la musculatura, detectando si hay desequilibrios musculares y corrigiéndolos. Una musculatura potente ayuda a dar estabilidad a las articulaciones, y evita que los ligamentos tengan que realizar demasiado esfuerzo realizando esa tarea de dar estabilidad. Ejercicios analíticos y otros funcionales ayudarán a que todos los grupos musculares trabajen adecuadamente.
  • Entrenamiento de tipo propioceptivo: Planos inclinados, superficies inestables, desequilibrios, con ojos cerrados... Es un entrenamiento que ejercita la capacidad del organismo de anticipar y responder ante eventos bruscos, rápidos y que necesiten adaptación de varios sistemas musculares y articulares. Recordemos algunos ejemplos de entrenamiento de tipo propioceptivo.
  • Corregir la técnica. Una mala técnica puede, por repetición, provocar problemas que pueden derivar en una lesión.
  • Evitar el mecanismo lesional. Conocer cómo se puede producir esa lesión para entrenar mecanismos que eviten gestos, posiciones o esfuerzos que actúen como favorecedores de la lesión. El entrenamiento ayuda a aprender a realizarlo de forma activa. Si se necesita una ayuda extra, existen vendajes funcionales y otros sistemas que pueden ayudar a mantener la mejora.

Por lo tanto, para prevenir o para mejorar una lesión de ligamentos en nuestro día a día es importante tener presente que no es algo menor, y que debemos acudir a profesionales y realizar el tratamiento adecuado para garantizar poder realizar actividad deportiva con menos riesgo de lesión o recaída.


¿ SON MALOS LOS ZAPATOS PLANOS?15/02/2019

El problema podría presentarse gracias a que los zapatos bajos no tienen forma de amortiguar los golpes e impactos que sufre el pie; lo cual, luego de un uso continuado, propicia una afección conocida como fascitis plantar

Los zapatos bajos siempre son preferibles a los de tacón alto, aún así son perjudiciales, debido a que no ofrecen un buen apoyo para el arco del pie ni para el talón. Cuando los zapatos planos se utilizan de forma constante, se puede sufrir de:

  • Tensión en el tendón de Aquiles
  • Dolor en músculos de la pantorrilla
  • Dolor en los talones
  • Arco aplanado en los pies
  • Problemas de los tobillos, la espalda baja y caderas
  • Problemas de postura en general

A modo de resumen, los expertos dicen que lo mejor es comprar un calzado que se sienta cómodo sin dejarse llevar por la moda.

Tipo de zapatos recomendado

En general, los principiantes no le dan mucha importancia al tipo de calzado a emplear durante el ejercicio; estos creen que los zapatos especializados se hacen para los atletas que participan en deporte competitivo, pero esto no es cierto. Si está caminando o si va a iniciar un programa de caminata, es recomendable usar un par de zapatos que se ajusten a su pie y actividad.

La caminata se ha impuesto como un medio idóneo para la condición física; debido a esto, la venta de zapatos para caminar ha aumentado considerablemente en los últimos años. En la actualidad, algunos zapatos para caminar también cuentan con medias suelas con colchón de poliuretano o acetato de vinil de etilo (EVA), como la de los zapatos más sofisticados para correr, con suela gruesa pero livianos; algunos con suelas de aire, sistemas de fibra de carbón, sistemas de aire integrados y hasta dispositivos de reacción a la inercia en la tierra, o de los multientrenamiento. Pero para comprar un par de zapatos para hacer ejercicio, lo primero es conocer la propia necesidad del pie.

Si se tiene un pie neutral, que no gira hacia dentro o hacia afuera, lo conveniente es buscar zapatos que no sean ni muy rígidos ni muy flexibles. Si el pie es pronador (tiene poco arco y se aplana demasiado al estar de pie, gastando los zapatos en los extremos), lo ideal es un calzado de suela rígida, la cual puede ser de horma recta o combinada.

Para el tipo de pie extremadamente plano, lo ideal es una horma combinada con tiras estabilizadoras. Este zapato dará mayor estabilidad si su estertor es recto; también favorecen las tiras externas, ya que refuerzan el contratalón.

Si el pie es supinador (arcos altos y giran menos hacia dentro después de pisar), lo recomendable es un zapato con buena estabilidad en la parte posterior del pie y absorción del impacto; los pies con grandes arcos por lo general son más rígidos y requieren una mayor amortiguación del impacto.

Además, cuando se pruebe estos zapatos considere el tipo de superficie sobre la cual va a caminar. Las suelas planas, menor orientadas a la tracción, son apropiadas para caminar en centros urbanos y para correr pocos kilómetros en las calles.

Consejos para la compra de zapatos

  • Probarse ambos zapatos y caminar por la tienda.
  • No apresurarse, probarse al menos 5 modelos diferentes para comparar el ajuste.
  • Buscar acoginamiento en la lengüeta y alrededor de la atadura.
  • Asegurase de que la suela sea flexible, en el punto donde se flexiona el pie.
  • Elegir zapatos con plantillas removibles, para reemplazarlas con dispositivos en caso de necesidad.
  • Dejar un espacio de 1.5 cm. frente a los dedos del pie cuando esté parado.
  • Probarse los zapatos después de una rutina o en la tarde, cuando los pies están más cargados en ese momento.
  • El ajuste cómodo del talón para que el pie no deslice. (SHAPE, 1992)

¿Qué es la inmunidad de grupo y qué tiene que ver con las vacunas?13/02/2019

El concepto de inmunidad de grupo ha sido definido por varios autores como ‘’la proporción de individuos inmunizados en una población dada’’ o como ‘’ la reducción de la prevalencia de una enfermedad en una sector no inmunizado de la población, debido a que un alto porcentaje de esa población si está inmunizado’’.

Es decir cuando una enfermedad penetra en una población no inmunizada, la mayoría de los constituyentes de esa población enfermarán debido a que no han desarrollado una respuesta previa  a ese microorganismo, por ejemplo. Sin embargo, cuando un alto porcentaje de la población está vacunado, la dispersión de esta hipotética enfermedad se encuentra limitada. E indirectamente el alto porcentaje de individuos vacunados protege a aquellos que no están vacunados.

Así por ejemplo, si en una guardería hay un niño no vacunado y el resto de sus compañeros sí, sus compañeros están creando una ‘’barrera inmunológica’’ que lo protege. El problema se plantea cuando esta proporción de personas no vacunadas aumenta.

El sarampión es un virus de la familia de los Paramyxovirus que se transmite a través del contacto directo con las secreciones nasofaríngeas o gotitas procedentes de una persona infectada y generadas al toser, hablar o estornudar.

Se trata de una enfermedad muy contagiosa, los síntomas iniciales incluyen fiebre alta y tos entre otros. Posteriormente aparecen las conocidas como manchas de Koplik (manchas blanquecinas en la mucosa oral) y un exantema que se extiende de manera descendente por el cuerpo.

En 2017 pero sobre todo en  2018 se hacían eco los medios de comunicación de un aumento de los casos de sarampión en Europa. El sarampión es una enfermedad que tiene vacuna, entonces ¿Qué está pasando?

La vacuna del sarampión en España se incluye con la vacuna de la rubeola y la de la parotiditis en una vacuna que se conoce como la Triple Vírica. Y presenta dos dosis. De acuerdo con organismos como El Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades Europeo (ECDC), el principal problema con estos brotes es la falta de la segunda dosis de esta vacuna por lo tanto no se ha completado la inmunización.

En 2018, en Europa se registraron 35 muertes por sarampión y hubo brotes en países Rumanía, Grecia, Italia o Francia, observando que la cobertura de vacunación es menor a un 95%. Este porcentaje tan alto de inmunización es necesario para una enfermedad tan contagiosa como el sarampión.

Desde los organismos sanitarios oficiales se recuerda la importancia de la vacunación como una responsabilidad con nuestra propia salud y la comunitaria, para evitar el regreso de enfermedades controladas gracias a las vacunas.

Por Idoia García Hernando


Enfermedades más habituales en la sociedad actual08/02/2019

En la actualidad estamos expuestos a una gran cantidad de enfermedades diferentes, de manera que es importante que conozcamos algunas de las más frecuentes con el objetivo de poder protegernos mediante la prevención.

A nuestro alrededor hay multitud de amenazas que siempre están pendiendo sobre nosotros, de manera que es importante que conozcamos algunas de las más habituales y, sobre todo, aprendamos a protegernos de ellas de la mejor forma posible, utilizando los sistemas preventivos como método más eficaz y que mejores resultados nos va a aportar.

Las enfermedades más comunes a día de hoy

La gripe es sin duda una de las más habituales y muy por encima del resto. Cabe destacar que en la mayor parte de casos hablamos de una enfermedad respiratoria que en tan sólo siete días desaparece por completo y no causan ningún problema, pero por supuesto, si ya padecemos enfermedades previas o incluso en casos muy específicos o que no sean tratados, entonces puede llegar a haber peligro para la salud de la persona afectada.

Otra de las enfermedades también muy frecuentes es la diabetes, una enfermedad para la que es importante activar un sistema de prevención a través de una buena alimentación y la práctica de ejercicio de forma regular.

De las enfermedades habituales más frecuentes en la actualidad, el cáncer es sin duda una de las que más miedo da, ya que pese a los avances, todavía no se ha conseguido dar los pasos adecuados para poder combatirlo con efectividad, y en ese sentido debemos tener en cuenta que cerca de un tercio de la población es propensa a poder contraerlo.

También debemos destacar la obesidad, ya que se trata de otro problema verdaderamente preocupante a nivel mundial, puesto que se cobra miles de vidas cada año fundamentalmente debido a problemas de insuficiencia respiratoria, problemas cardiovasculares y problemas renales.

Seguimos adelante y nos encontramos con la hepatitis, una enfermedad para la que existe vacuna pero que aun así en los últimos años ha aumentado bastante, lo cual se afecta fundamentalmente a la práctica de sexo sin protección, de la misma forma que podemos hablar del sida, una enfermedad infecciosa que cada año se lleva consigo miles de enfermos.

La prevención, el mejor arma para evitar contagios

En cualquier caso, lo mejor que podemos hacer para evitar las enfermedades es utilizar la prevención como sistema de protección, ya que, si conseguimos evitar el ataque o tenemos nuestro organismo preparado para actuar en caso de que tenga lugar, tenemos muchas más posibilidades de salir adelante con un mejor pronóstico.

En este sentido, lo mejor que podemos hacer es, en primer lugar protegernos frente al contagio de la misma forma que solemos actuar frente a este listado de enfermedades venereas o ETS, es decir, tenemos que buscar la máxima protección para tener menos posibilidades de estar expuestos a aquellos agentes que puedan generar la enfermedad en nuestro organismo.

Y por otra parte, también es importante que cambiemos nuestros hábitos alimenticios y empecemos a tener una vida más activa, practicando deporte de forma regular y alimentándonos con ingredientes que sean beneficiosos para nuestra salud y que, en la medida de lo posible, sean lo más naturales que podamos encontrar.

Sólo con estos cambios, la probabilidad de riesgo disminuye drásticamente en prácticamente todas las enfermedades, de manera que recordad que esto es prácticamente un sello de garantía, es decir, llevar una vida saludable

 


Tendinitis en el embarazo05/02/2019

Muchas embarazadas sufren bursitis y tendinitis durante el embarazo. Estos síndromes producen dolor, sensibilidad e inflamación de las articulaciones, tales como tendones, ligamentos y la bursa (bolsa de líquido que amortigua los movimientos y las rozaduras entre músculos y huesos).

La tendinitis es una molestia que consiste en una inflamación o irritación del tendón, el cual es un cordón voluminoso que conecta el músculo con el hueso y nos permite realizar movimientos. Una de las tendinitis más frecuentes en las embarazadas es el síndrome del túnel carpiano y la fascitis plantar que, al igual que el resto de este tipo de dolencias, son el resultado de uno o varios factores (malas posturas, malos hábitos al caminar, sobreesfuerzos, artritism etc,).

Consejos 

  • Haz estiramientos antes de practicar deporte
  • Aplica una bolsa de gel fría sobre la zona del dolor
  • El frío te ayudará a reducir la inflamación inicial. Pasadas 48 horas, utiliza una bolsa eléctrica caliente o o una toalla húmeda calentada.
  • Corrige tu postura al sentarte y al acostarte
  • Evita el estrés y la tensión

Posibles causas de la tendinitis en el embarazo

Las causas de la tendinitis son múltiples. Una mala postura, malos hábitos al caminar o un sobreesfuerzo realizando un movimiento o practicando ejercicio pueden motivar esta dolencia. Es importante descansar lo suficiente,  corregir la postura corporal, ya sea si estás sentada y acostada, y practicar ejercicio moderado, como pilates o yoga para embarazadas.

 Advertencia


Si se tratan a tiempo, las tendinitis no suelen ser graves. Sin embargo, es esencial guardar reposo y consultar a un especialista el tratamiento adecuado para recuperarte lo antes posibles y evitar que la tendinitis se torne crónica.

Tratamientos para tratar la tendinitis

Sólo tu médico podrá indicarte el tratamiento para la tendinitis en el embarazo. Puede que te recete fármacos o medicinas sin receta (de venta libre) para ayudarte a aliviar el dolor o la inflamación. También puede recomendarte un fisioterapeuta para que te administre tratamientos de calor y frío, terapias de ultrasonido o un programa de ejerciciospersonalizado para tratar la tendinitis.

 

Remedios para tratar la tendinitis en el embarazo

Si notas dolor en alguna articulación, aplica frío para rebajar la posible inflamación y guarda reposo unos días. Si el dolor persiste, consulta a tu médico qué cremas o pomadas puedes aplicarte o si es necesario someterte a una prueba específica para confirmar o descartar que se trata de un caso de tendinitis.



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