Fisioterapia y Esclerosis Múltiple30/05/2019

La Esclerosis Múltiple (EM) es una enfermedad inflamatoria y desmielinizante que afecta, de forma adquirida, a la mielina del sistema nervioso central (SNC). Esta desmielinización  provoca una alteración de la conducción saltatoria típica de las vías mielinizadas normales, provocando un enlentecimiento e, incluso un bloqueo de dicha conducción.

La esclerosis múltiple implica habitualmente una serie de periodos de remisión y recaídas con una presentación impredecible

Algunos pacientes experimentan problemas de:

  • Movilidad
  • Equilibrio
  • Fatiga
  • Espasticidad (tensión muscular acusada que puede cursar con espasmos)

En este contexto, los fisioterapeutas son profesionales cuyos conocimientos pueden proporcionar terapias específicas y eficaces para el manejo de la enfermedad y de sus síntomas a largo plazo.

Concretamente, la actividad física adecuada y la fisioterapia pueden adaptarse de forma específica a las necesidades de cada paciente, y tienen el potencial de mejorar su rendimiento y su bienestar.

Los fisioterapeutas proporcionan programas de rehabilitación individualizados, facilitan el automanejo de la enfermedad por parte del paciente y pueden también contribuir a coordinar el programa de tratamiento y atención a personas con esclerosis múltiple.

En casos de esclerosis múltiple de mayor complejidad, la fisioterapia debe ser parte de una atención multidisciplinar, en la que participan equipos de diferentes especialidades, que prestan apoyo y evalúan la situación clínica de cada persona de forma habitual.

Hay evidencias científicas de que los programas de rehabilitación con este enfoque multidisciplinar pueden mejorar los niveles de actividad e independencia de las personas con esclerosis múltiple. Además, suponen una mejora en la calidad de vida.

Cómo se prepara el plan de tratamiento

La evaluación desde el punto de vista de la fisioterapia debe centrarse en:

  • Postura
  • Movimiento
  • Función

Además, se prestará atención a las limitaciones que pueden suponer otros factores diferentes:

  • Fatiga
  • Dolor
  • Otros

Tras la evaluación, el fisioterapeuta analizará los resultados y hablará con el paciente sobre sus intereses y necesidades individuales, que permitirán el diseño del mejor plan de tratamiento para su caso.

Otra de las condiciones del programa es que debe diseñarse de forma que pueda realizarse fácilmente en el domicilio del paciente, al menos en parte.

Un elemento que también se considera importante es la formación, ya que cuanto mejor conozca el paciente el objetivo y el contenido del programa, más fácil le resultará seguirlo de forma independiente.

En las fases iniciales de la esclerosis múltiple, es posible que los pacientes no presenten ningún problema en el desarrollo de sus actividades diarias. En este momento, la fisioterapia puede ser útil para proporcionar formación tanto a la persona con la enfermedad como a sus familiares o personas de su entorno más cercano.

Una de las recomendaciones más habituales en este punto es la importancia de realizar alguna actividad al aire libre, ya que de este modo el paciente se beneficiará de los efectos de la luz solar. Un reciente estudio al respecto indicaba que la exposición a la luz natural reduce el riesgo de esclerosis múltiple.

En fases moderadas, la terapia se centra en mejorar las funciones motoras con terapias que incrementan los siguientes factores:

  • Fuerza
  • Resistencia
  • Flexibilidad
  • Equilibrio
  • Ejercicios respiratorios
  • Empleo de instrumentos de apoyo
  • Modificaciones del entorno (domicilio o lugar de trabajo)

Además, la formación sobre cuáles son las posturas correctas pueden prevenir complicaciones en el futuro. Una colaboración estrecha entre los profesionales de fisioterapia, los cuidadores y otras personas próximas al paciente es un factor clave para el éxito de la terapia.

Beneficios de la fisioterapia asociados a síntomas específicos

Fatiga- Definida como un estado físico y mental de agotamiento, es un síntoma frecuente y debilitante de la esclerosis múltiple.

El ejercicio moderado (particularmente aeróbico) tiene un efecto positivo en la fatiga. Puesto que la fatiga suele empeorar a lo largo del día, suele ser ideal preparar las sesiones por la mañana y diseñar un plan que no sea excesivamente intenso.

También hay estrategias que permiten ahorrar energía en tareas cotidianas.

Espasticidad- No abundan los estudios sobre fisioterapia y espasticidad, aunque hay algunos trabajos que han mostrado cómo puede ayudar.

Hay ejercicios pasivos y activos que, realizados con regularidad y la intensidad adecuada, junto con estiramiento de grupos musculares antes y después de la actividad, pueden mejorar la espasticidad.

Paresias- Son parálisis inducidas por contracciones involuntarias de los músculos.

Las terapias ocupacionales y el ejercicio en medio acuático facilitan la función, este último particularmente, de las extremidades inferiores.

La fisioterapia ha mostrado beneficios en:

  • La capacidad de caminar
  • La resistencia
  • La capacidad de subir escaleras
  • Coordinación y equilibrio- Se ha mostrado que la formación en técnicas de equilibrio puede ser eficaz en la esclerosis múltiple.
  • Alteraciones cognitivas y del estado de ánimo- Existen también evidencias de una relación positiva entre el ejercicio aeróbico, la función cognitiva y el estado de ánimo en personas sanas. Otros estudios han confirmado el hallazgo en los pacientes con esclerosis múltiple.

Volver

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al continuar navegando, aceptas el uso que hacemos de ellas [+]. Aceptar.