Fisioterapia respiratoria para prematuros09/11/2018

La capacidad pulmonar de los bebés es menor. Apenas saben toser y la tos no les sirve para eliminar secreciones. Tienen más mocos y menos capacidad para expulsarlos. Todo ello hace que las vías respiratorias, que aún son muy estrechas, se inflamen con facilidad. Entonces, la respiración se va haciendo más corta y más rápida. La fisioterapia respiratoria es una técnica que permite aumentar la capacidad pulmonar de esos bebés.

¿En qué casos está indicada?

La fisioterapia respiratoria está especialmente recomendada en alteraciones pulmonares causadas por  alergias, infecciones víricas,bronquiolitis, fibrosis quística, asma, neumonía, otitis… Pero quienes se benefician muy especialmente de ella son los pequeños prematuros, pues su capacidad pulmonar es menor que la de un bebé nacido a término. También los pequeños con síndrome de Down aprenden a toser, algo que les cuesta mucho, en tan sólo un par de sesiones.

¿Qué se hace en una sesión de fisioterapia respiratoria?

El fisioterapeuta realiza maniobras que permiten alargar la espiración para aumentar la fase de inspiración e incrementar poco a poco los movimientos respiratorios y la capacidad pulmonar. Los padres están con su hijo en todo momento: mientras el fisioterapeuta hace la historia clínica, le ausculta y valora su respiración y también durante las manipulaciones. Su presencia es fundamental para calmarlos y transmitirles seguridad, pues los pequeños suelen mostrarse inquietos y llorar. Tras la sesión, suelen acabar muy cansados. Una vez en casa, los padres pueden poner en práctica algunos ejercicios aprendidos del experto.

La fisioterapia respiratoria es una técnica muy útil para aliviar las dificultades respiratorias de algunos bebés. Es eficaz en muy pocas sesiones.

La capacidad pulmonar de los bebés es menor. Apenas saben toser y la tos no les sirve para eliminar secreciones. Tienen más mocos y menos capacidad para expulsarlos. Todo ello hace que las vías respiratorias, que aún son muy estrechas, se inflamen con facilidad. Entonces, la respiración se va haciendo más corta y más rápida. La fisioterapia respiratoria es una técnica que permite aumentar la capacidad pulmonar de esos bebés.

¿En qué casos está indicada?

La fisioterapia respiratoria está especialmente recomendada en alteraciones pulmonares causadas por  alergias, infecciones víricas,bronquiolitis, fibrosis quística, asma, neumonía, otitis… Pero quienes se benefician muy especialmente de ella son los pequeños prematuros, pues su capacidad pulmonar es menor que la de un bebé nacido a término. También los pequeños con síndrome de Down aprenden a toser, algo que les cuesta mucho, en tan sólo un par de sesiones.

¿Qué se hace en una sesión de fisioterapia respiratoria?

El fisioterapeuta realiza maniobras que permiten alargar la espiración para aumentar la fase de inspiración e incrementar poco a poco los movimientos respiratorios y la capacidad pulmonar. Los padres están con su hijo en todo momento: mientras el fisioterapeuta hace la historia clínica, le ausculta y valora su respiración y también durante las manipulaciones. Su presencia es fundamental para calmarlos y transmitirles seguridad, pues los pequeños suelen mostrarse inquietos y llorar. Tras la sesión, suelen acabar muy cansados. Una vez en casa, los padres pueden poner en práctica algunos ejercicios aprendidos del experto.

Una sesión puede ser suficiente

Los resultados de la fisioterapia respiratoria son casi inmediatos. Por ejemplo, en un caso de bronquiolitis, si se acude a tiempo, es suficiente con una sola sesión: los efectos se aprecian a los pocos minutos. En enfermedades crónicas, como el asma, hacen falta más, que además han de completarse con cuidados en casa. Es importante acudir al inicio del cuadro porque los beneficios son mayores y los resultados más inmediatos cuanto antes se trate al niño. Muchas veces, una sesión de fisioterapia a tiempo evita la utilización de medicamentos.


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