Fisioterapia después de un ictus29/10/2018

El 29 de octubre se celebra el Día Mundial del Ictus, una enfermedad que supone la segunda causa de muerte en España, la primera en mujeres. La primera causa de discapacidad adquirida en el adulto y la segunda causa de demencia.

Un ictus es un trastorno brusco en la circulación sanguínea del cerebro que puede ser producido por obstrucción (85% de los casos) o por hemorragia (15%). El daño cerebral que produce un ictus depende del tiempo en el que dura este trastorno y de la zona que se haya visto afectada. Por lo tanto, saber identificar los síntomas para acudir cuanto antes al hospital, puede ayudar mejorar significativamente el pronóstico de esta enfermedad. 

Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), cada año 110.000-120.000 personas sufren un ictus en nuestro país, de los cuales un 50% quedan con secuelas que les causan discapacidad o fallecen.

En los últimos 20 años, la mortalidad y discapacidad por ictus ha disminuido, gracias a la mejora en la detección precoz y el control de los factores de riesgo. Pero aún así su incidencia sigue aumentando.

ntomas, aunque uno solo es motivo suficiente para llamar a Urgencias.

¿Cuáles son los síntomas más comunes?

La característica principal del ictus es que cualquiera de estos síntomas se presenta de manera brusca. Es muy importante acudir a urgencias si se nota alguno de estos síntomas:

  • Pérdida de fuerza de un lado del cuerpo, de inicio brusco.
  • Trastornos de la sensibilidad de un lado del cuerpo.
  • Alteración repentina del habla.
  • Dolor de cabeza de inicio súbito e intensidad inhabitual.
  • Desequilibrio, inestabilidad e incapacidad para caminar.
  • Pérdida de visión, parcial o total.

Es muy importante saber identificar los signos de la enfermedad para poder llamar a los servicios de urgencias rápidamente. La rapidez en el tratamiento es fundamental para salvar la vida del paciente y minimizar las secuelas del ictus.

El tratamiento de rehabilitación tras un ictus

La rehabilitación es una de  los aspectos más importantes del tratamiento de una persona tras sufrir un ictus. El ictus puede ocasionar alteraciones del movimiento y de la sensibilidad, afectaciones del habla y de la visión, alteraciones emocionales, etc. El objetivo de la rehabilitación es tratar estas discapacidades y proporcionar al paciente el mayor grado de autonomía posible. Para ello, necesitaremos un equipo formado por fisioterapeutas, médicos, personal de enfermería, psicólogos, logopedas, terapeutas ocupacionales, trabajadores  sociales, etc.

El tratamiento puede iniciarse en el hospital, en fases muy tempranas tras el ictus, y continuar de forma ambulatoria en el hospital o centros de fisioterapia.

El tratamiento de fisioterapia

Es muy importante empezar la fisioterapia lo antes posible, ya que es un factor relevante para la recuperación del paciente.

En primer lugar, el fisioterapeuta hará una evaluación completa del paciente para identificar cuáles son las discapacidades y necesidades del paciente. El fisioterapeuta identificará las limitaciones del paciente e identificará todo aquello que el paciente es capaz de hacer.

Tras la evaluación, realizará una planificación del tratamiento de fisioterapia con unos objetivos a corto, medio y largo plazo. Durante el tratamiento, se miden los resultados para comparar la evolución del paciente respecto a la evaluación inicial.

Cada paciente es diferente, ya que las zonas del cerebro dañadas varían de una persona a otra. Por ello, la recuperación de las capacidades no es igual en todos los pacientes. Además, influyen otros factores importantes como es la edad, los factores de riesgo, y el estado general del paciente.

La fisioterapia tiene como objetivos mejorar las capacidades afectadas, recuperar el mayor grado de independencia y aumentar la calidad de vida del paciente. En este proceso, es importante la colaboración e implicación directa de la familia.

Mediante la estimulación y diferentes técnicas, los fisioterapeutas tratan las diferentes alteraciones del paciente basándose en la plasticidad neuronal. La plasticidad neuronal es la capacidad adaptativa del Sistema Nervioso para minimizar los efectos de las lesiones a través de modificar su propia organización estructural y funcional. Algunas de las alteraciones que trata un fisioterapeuta tras un ictus son:

  • Alteraciones del movimiento y de la coordinación
  • Alteraciones del tono muscular
  • Alteraciones del control postural y del equilibrio
  • Incapacidad para caminar
  • Alteraciones sensitivas
  • Trastornos cognitivos
  • Alteraciones de la función pulmonar

El fisioterapeuta también enseñará al paciente y a su familia, la forma de realizar las transferencias (cambios de postura), cómo colocarse para dormir y otras actividades de la vida diaria (AVD). Sin embargo, es importante que el paciente haga todo lo que le sea posible dentro de sus posibilidades, para estimular así su recuperación.

Otras alteraciones como son: la incontinencia, la depresión, las alteraciones del habla y el lenguaje, la alteración de la deglución (disfagia), se tratan en colaboración con el resto de profesionales del equipo.

En el domicilio, es importante que el paciente siga las instrucciones del fisioterapeuta y siga el tratamiento  de fisioterapia.

¿Qué tipo de fisioterapeuta necesito?

Todos los fisioterapeutas están preparados para tratar a pacientes que han sufrido un ictus, sin embargo, un fisioterapeuta especializado en neurología, con formación avanzada y experiencia en tratar pacientes que hayan sufrido un ictus es el profesional más indicado, especialmente ante una patología tan compleja.


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