Estrés y ansiedad en Navidad19/12/2018

 

El estrés es un conjunto de reacciones fisiológicas que se produce al adaptarnos a una situación nueva, o cuando nos encontramos bajo presión. 

Según demuestra un estudio, la llegada de las fiestas navideñas intensifica los síntomas de cansancio provocados por una acumulación excesiva de actividades y de compromisos sociales. Esto, unido a la falta de ejercicio o a los excesos en alimentación y bebida hacen que esta época genere estrés y ansiedad.

Los síntomas habituales en las personas que padecen algún tipo de alteración por estrés o ansiedad son:

insomnio, dolores de cabeza, dolores musculares, trastornos gastrointestinales, irritabilidad o sensación de falta de control.

El estudio muestra que la preocupación por la situación económica sigue manteniéndose como agente más influyente a la hora de sufrir estrés. Este estrés se genera por el exceso en los gastos, las compras y los compromisos sociales.

El cansancio general y la saturación de los mensajes navideños son otros agentes provocadores de estrés y ansiedad. Otras causas que aparecen en este estudio sobre el estrés en Navidad son la realización de algún viaje y conciliar las vacaciones de los hijos.

El estudio refleja, además, el mayor porcentaje de mujeres que manifiestan sufrir estrés y ansiedad en Navidad. De hecho, el porcentaje de mujeres que considera esta época del año como especialmente estresante duplica al de de hombres. La causa que más señalan es la mayor responsabilidad y dedicación de los preparativos y la necesidad de dedicarle gran parte de su tiempo, aunque no tengan vacaciones.

¿Cómo superar el estrés navideño y la ansiedad?

La mayoría de las compras de regalos ya deberían haberse hecho.

Ya deberíamos tener la nevera llena de casi todo lo que necesitamos, y un plan de comidas y cenas que vayamos a hacer.

Deberíamos pedir ayuda, sin miedo, en el caso de que tengamos cenas con muchos familiares, y poder repartir así las distintas tareas.

Algunas personas  dicen que cuando hay fechas de mucho estrés, tienen la costumbre de hacer diez respiraciones lentas y profundas cada hora. Es una forma de volver a dirigir su atención a la realidad, e impedir caer en la tentación de acelerarse por cualquier cosa. Probadlo, y veréis como funciona. Tened en cuenta también que cuando gestionéis bien vuestras tareas, muchas deberán posponerse. Y, es más, no pasará nada por hacerlo. Esto es importante porque si las hacéis, las haréis de forma rápida y urgente, y os olvidaréis de las que son importantes. Esto ocurre debido a que la mayoría de las personas ya han interiorizado la vida así: correr, ir deprisa a todas partes, hacer mil cosas a la vez…

Para ellas, ése es su orden. Al mismo tiempo, debemos comprender que vivir sin estrés no significa ir en plan “zen” todo el día. Es necesario un equilibrio entre las dos partes y, eso, se logra planificando cada acción y dándole la importancia que ésta merece a cada momento.

Consejos para pasar una Feliz Navidad:

Sólo tomar un poco de atención en nuestros actos, nos ahorrará sufrir el dichoso estrés navideño.

No estamos obligados a ir siempre a fiestas o a cenas de empresa. Siempre podemos decir amablemente que no, y no asistir. El problema no reside en los demás, sino en nosotros mismos. Quienes luego nos culpabilizamos de ser malas personas por no ir, el qué dirán, etc. No, si no te apetece ir, dilo con toda la educación del mundo, y listo. Y lo mismo sucede con la familia. En realidad, el amor hacia los demás también se refleja en el respeto hacia estos. Centrarse en criticar a los demás por sus ideas nos aleja de disfrutar el momento con aquellos que se encuentran aquí y ahora.


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